El médico infectólogo Julio Castro llamó a la calma este miércoles tras conocerse la confirmación de casos de Hantavirus en el estado Anzoátegui, y aseguró que no existe riesgo de un brote masivo en el país, dado que los subtipos del virus presentes en territorio venezolano no se transmiten de persona a persona.
En entrevista con la periodista Shirley Varnagy para Unión Radio, Castro explicó que el brote confirmado en Anzoátegui responde a una fuente común de contagio en un entorno rural, y descartó cualquier vínculo con las muertes que actualmente se investigan en el estado Barinas. Según el especialista, la distancia de más de 600 kilómetros entre ambas regiones y la ausencia de un nexo epidemiológico hacen prácticamente imposible que ambos hechos estén relacionados.
El infectólogo precisó que el Instituto Nacional de Higiene confirmó que los casos detectados en Anzoátegui corresponden efectivamente a Hantavirus, y recordó que en Venezuela se conocen dos variantes del virus desde 1996: Maporal y Caño Delgadito. Ninguna de las dos, subrayó, cuenta con transmisión demostrada entre humanos, a diferencia del virus Andes —identificado en Argentina y Chile—, que sí tiene esa capacidad pero que no ha sido detectado en territorio venezolano.
Respecto a la situación en Barinas, donde las autoridades investigan varias muertes por neumonía, Castro indicó que los análisis realizados hasta el momento descartaron COVID-19, influenza, fiebre amarilla y fiebre hemorrágica, mientras continúan los estudios de laboratorio para determinar el origen exacto de los casos.
El especialista también se refirió al fallecimiento del epidemiólogo regional de Barinas, ocurrido mientras este investigaba los casos de la zona, un hecho que generó preocupación entre la población. Castro insistió en que ambas situaciones no deben vincularse entre sí, atribuyendo la alarma pública a la coincidencia temporal más que a una relación causal real.
El infectólogo defendió además la capacidad técnica del país para diagnosticar este tipo de enfermedades, destacando el trabajo conjunto del Instituto Nacional de Higiene, el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) y el Instituto de Medicina Tropical, afirmando con firmeza que Venezuela cuenta con capacidad diagnóstica suficiente.
En cuanto al mecanismo de transmisión, recordó que el Hantavirus es una zoonosis asociada a roedores silvestres, y que el contagio ocurre principalmente al inhalar partículas de polvo contaminadas con orina o excretas de estos animales, un riesgo que aumenta especialmente al limpiar galpones, depósitos o viviendas rurales que han permanecido cerradas.
Castro concluyó reiterando que el riesgo para las grandes ciudades es muy bajo, calificando la posibilidad de un brote masivo o de contagio en zonas urbanas como Caracas como extremadamente reducida, al tratarse de una zoonosis propia de entornos exclusivamente rurales. No obstante, advirtió que el síndrome pulmonar asociado a esta enfermedad presenta una mortalidad alta y requiere diagnóstico y atención médica oportunos.



